Que hay de nuevo en: los análisis de encefalitozoon en los conejos

 

La encefalitozoonosis es una enfermedad frecuente en los conejos y que puede llegar a afectar a personas

con un sistema inmunitario comprometido, dándose casos en niños, personas mayores y enfermos de SIDA. El agente que produce dicha enfermedad es Encephalitozoon cuniculi, un parásito intracelular obligado del filum Microsporidia.

 

Los conejos se pueden contagiar por ingestión e inhalación de las esporas por las que se transmite la infección, o bien cuando están en el útero de la madre. Estas esporas pueden sobrevivir en el ambiente hasta cuatro semanas. Cuando el microorganismo está activo se replica en pulmones, hígado y riñones. Así mismo, también se puede encontrar en corazón, sistema nervioso central y los ojos.

 

Los síntomas que manifiestan los conejos enfermos pueden ser desde leves, por la afectación subclínica de los riñones o del sistema nervioso central, a graves, con daño renal severo y alteraciones neurológicas de gravedad que pueden llegar a imposibilitar al conejo a seguir una vida normal.

 

Los signos neurológicos son la manifestación más frecuente de los conejos con una encefalitozoonosis activa, y puede manifestarse a cualquier edad. El síndrome vestibular (cabeza girada) es característico aunque no exclusivo de esta infección, debiéndose realizar un diagnóstico diferencial con otras enfermedades. Este síndrome se podría describir como la alteración que hace que el conejo sea incapaz de mantener la cabeza en una postura normal, girándose hacia un lado e incluso rodar sobre si mismo.

 

Pruebas como el hemograma, la bioquímica, las radiografías de las bullas timpánicas y la serología pueden ser de gran utilidad. Tradicionalmente las serologías eran difíciles de interpretar porque un positivo no nos permitía diferenciar entre conejos infectados en el pasado, de conejos con una infección activa y por tanto no podíamos realmente saber si el conejo manifestaba la sintomatología por el parásito o por otras causas.

Esto es fácil de entender; cuando un conejo se infecta, manifieste la enfermedad o no, desarrolla unos anticuerpos de defensa inicial para combatir la infección que desaparecen con el tiempo (las inmunoglobulinas M), y posteriormente unos anticuerpos de memoria que permiten mantener la inmunidad durante un periodo de tiempo mucho más amplio (las inmunoglobulinas G). Los anticuerpos que medían las técnicas anteriores eran sólo las IgG, y por tanto que estuviesen presentes no significaba que el parásito fuese el responsable de los problemas del conejo.

Actualmente la cosa cambia, los laboratorios nos permiten valorar también las IgM y por tanto podemos reconocer al parásito como causante de la enfermedad si obtenemos un resultado positivo de estas.

Pongamos un ejemplo:

serocuniculi

Este sería el resultado típico de un conejo que se contagió en el pasado por el parásito pero no muestra sintomatología, o en el caso de un conejo que muestra sintomatología compatible con la enfermedad, la muestra pudo ser tomada en un momento muy inicial de la enfermedad.

Si la interpretación de la medición de las IgM fuese positivo confirmaríamos que el parásito es el que está causando la enfermedad presente. De la otra forma sólo sabríamos que el conejo está infectado pero no que tuviese relación con los síntomas del momento.

 

Pongamos ahora un caso concreto como ejemplo, si tu conejo ya se contagió en el pasado de la enfermedad pero empieza a manifestar síntomas compatibles ahora, al realizar la serología nos darían las IgM positivas de ser el parásito el responsable, si no, puede ser otra la causa de los síntomas o haber tomado la muestra antes de que empezasen a aumentar las IgM. En la siguiente gráfica puedes ver explicada la situación de este caso.

graficacuniculiComo consejo preventivo, si tu conejo es IgG negativo sabes que no ha estado en contacto con el parásito, y por tanto lo recomendable sería no juntarlo con conejos positivos o sin serología realizada para no arriesgarse a que se contagie y en el futuro pueda enfermar.

Si tu conejo es negativo a E. cuniculi, evita su contacto con otros conejos positivos o sin analítica realizada Clic para tuitear

 

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